Reflexiones sobre la Formación Profesional y las políticas activas de empleo (*)

La Formación Profesional se encuentra en un muy buen momento. Según datos del Ministerio, en la inauguración del actual curso, la estimación de alumnos que están realizando FP Básica, Ciclos de Grado Medio y Ciclos de Grado Superior asciende a algo más de 793.000 alumnos, en 2014-2015. Desde 2007-2008, en que se produjo un cambio de tendencia como consecuencia de los efectos de la crisis, la matrícula en FP ha aumentado un 71,5%.

Contrasta de forma significativa, el aumento de alumnos de FP en el 2014-15, que ha sido del 13%, mientras que los alumnos matriculados en el conjunto del sistema educativo de régimen general no universitario, tan solo alcanza un 0,7%.

Además, del total de 793.000 alumnos alrededor de 60.000 han comenzado durante este año los cursos de FP Básica, una modalidad formativa introducida por la LOMCE, cuya finalidad principal es facilitar la permanencia de alumnos en el sistema educativo al tiempo que se les ofrecen mayores posibilidades de acceder a una formación personal y profesional que, a su vez, les facilite el acceso al mercado laboral o la continuidad del aprendizaje. Un arma más contra el desempleo juvenil y la falta de cualificación de los jóvenes.

La principal novedad de la FP Básica con respecto a los antiguos PCPIs, que en su día relevaron a la garantía social, es que habilita para la obtención de un título con valor académico y un título con valor ocupacional, con una cualificación de nivel 1 del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

AFEMCUAL comparte la posición de que potenciar la FP en España supone avanzar en la dirección correcta para corregir los índices de abandono educativo temprano y al mismo tiempo facilitar una transición más adecuada de la escuela al mundo del trabajo. Los estudios realizados ponen de manifiesto que ello es posible, y dado que entran a formar parte de la Estrategia Europa 2020, todos los esfuerzos que se puedan realizar en este ámbito, son bienvenidos.

Mejorar la imagen social de la FP, acentuar su visibilidad, contribuir a que su desarrollo ofrezca opciones adaptables a las necesidades de las personas de mejorar sus conocimientos, es una tarea que exige un gran esfuerzo, pero que parece bien encarrilada actualmente en España. La incorporación de los ciclos de grado superior al Marco Español de Cualificaciones Superiores supone un logro importante que abre notables perspectivas de desarrollo a la innovación y modernización del sistema en su conjunto.

En ese sentido, AFEMCUAL considera importante destacar el anuncio realizado por el ministro Wert en su discurso de inauguración del curso, que actualmente, de la mano de la OCDE, se está realizando “un ejercicio de importancia capital para identificar estos desajustes y sobre todo ver la manera de superarlos. Me refiero a la llamada Skills Strategy, estrategia de competencias, a través de la cual, en diálogo con todas las Administraciones competentes, con los interlocutores sociales, con las empresas, con todos los stakeholders del sistema de educación y empleo vamos a analizar qué nos falta y qué nos sobra tanto en nuestro sistema educativo formal, como en el no formal, como en el aprendizaje a lo largo de la vida, como en la formación para el empleo para que, de un lado, sepamos de qué competencias está más necesitado nuestro tejido productivo y del otro identifiquemos el mejor papel que cada stakeholder puede desempeñar para reducir esas carencias y para acercar la formación al empleo”.

En AFEMCUAL somos conscientes que los resultados de este estudio, cuando se obtengan, van a ser un formidable apoyo y punto de referencia para continuar avanzando hacia la modernización de la FP en España. En suma, en palabras del Ministro, conseguir que “la sociedad del conocimiento no sólo demanda perfiles formativos académicos en el sentido convencional, sino, crecientemente perfiles técnicos”.

En ese sentido, AFEMCUAL coincide con la idea que “el desarrollo de una Formación Profesional sobre bases más sólidas y mejor ajustadas a la empleabilidad no sólo manda un imperativo de racionalidad económica. Detrás de ese empeño hay también un impulso social, el de construir una sociedad más justa, en la que todos tengan las oportunidades de desarrollo personal y profesional que mejor se adapten a sus intereses y características”.

Por lo expuesto, AFEMCUAL cree muy necesario acercar las políticas activas de empleo al ámbito del impulso integral a la FP. Ello exigirá, como señala Wert, que el modelo de FP “tenga una elevada transitabilidad, que se pase con normalidad de una a otra modalidad del sistema y que haya también porosidad en el nivel superior con la formación universitaria”, lo que como se ha señalado ha sido posible con la integración en el MECES de los ciclos de grado superior.

Este balance tropìeza, sin embargo, con el limitado desarrollo experimentado por la FP dual, cuyos datos apuntan a cifras de 18.000 a 20.000 alumnos en el conjunto del sistema, que contrastan con los 793.000 de toda la FP.

Es cierto que la cifra crece, pero la FP dual exige un planteamiento más ambicioso en un tejido productivo especialmente complejo para su desarrollo. No parece que la solución pase por dar a los centros un margen de maniobra más amplio para el desarrollo de la dimensión curricular como la práctica. Tampoco parece que acercar más la formación a las necesidades de las empresas sea la solución que precisa el modelo.

La dificultad principal se encuentra en el entorno. En la economía española, a diferencia de otros países en que la FP dual es una pieza fundamental del engranaje de la cualificación, la formación y el empleo, la gran empresa se encuentra superada por PYMEs y microempresas con una agenda muy concentrada en el corto plazo y la supervivencia. La FP dual sigue siendo un reto por la flexibilidad y la creatividad que se necesitan para llevarla a buen término. AFEMCUAL considera que la prioridad al impulso de la FP dual es fundamental. Tal vez habría que pensar el desarrollo de la FP dual en términos del acercamiento de las políticas activas de empleo al ámbito de la FP. La Garantía Juvenil tiene la respuesta.

(*) A propósito del discurso del ministro Wert en la inauguración en La Rioja del curso de FP

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