Hay que promover los Marcos de cualificaciones en Europa

La Nota Informativa de CEDEFOP “Marcos de cualificaciones: influencia en aumento, obstáculos persistentes” viene a indicar que desde hace 10 años, cuando se comenzó a trabajar en el Marco Europeo de Cualificaciones MEC, prácticamente todos los sistemas educativos y formativos de Europa han ido incorporando marcos de cualificaciones.

Hay dos niveles en la aplicación de estos marcos.

El primero es el legal, que adopta distintas formas entre los países, desde la modificación de las leyes existentes a la inclusión de nuevas normativas. Hasta octubre de 2014, 28 marcos nacionales de cualificaciones habían aclarado su base legal, de ellos 24 lo habían hecho en 2013. España se encuentra actualmente preparando su aprobación formal.

El siguiente nivel es el operativo, que exige que los procedimientos y criterios estén en funcionamiento, como la asignación de cualificaciones a niveles, la implementación de los sistemas de garantía de calidad y la integración de cualificaciones externas privadas y basadas en la validación de los aprendizajes no formales e informales. Un total de 18 países ya están poniendo en marcha estas reformas habiendo alcanzado el nivel operativo.

CEDEFOP insiste en que para alcanzar este nivel resulta fundamental la implementación de los resultados del aprendizaje. En suma, los marcos nacionales de cualificaciones se deben integrar plenamente en las políticas de educación, formación y empleo, así como asegurar que su implementación se realice a largo plazo, al tiempo que se asegura su transparencia y ser predecibles.

La operativa de los marcos nacionales depende de que los usuarios finales (alumnos, profesores, padres, orientadores) conozcan su existencia y funcionamiento. CEDEFOP resalta que en la mayoría de países aún no se ha alcanzado ese nivel de conocimiento, lo que exige políticas más intensas de información y difusión. Otra alternativa es la inclusión de los niveles del marco nacional y europeo de cualificaciones en los certificados y títulos así como en las bases de datos de cualificaciones.

Finalmente, la visibilidad del marco nacional y su utilidad para que los alumnos planifiquen su aprendizaje a lo largo de la vida, exige que sus niveles se utilicen en todas las etapas y con una amplia serie de objetivos. En particular, el uso del marco por los orientadores como herramienta parece un objetivo esencial.

La pertinencia de los marcos nacionales de cualificaciones exige una mayor vinculación con los sistemas de validación del aprendizaje no formal e informal. Y para ello se tienen que utilizar los mismos estándares basados en los resultados del aprendizaje para evaluar todas las formas que adopte éste. CEDEFOP sostiene que este es un punto en que no se ha avanzado lo suficiente y exige mayor atención por los poderes públicos. El seguimiento de la Recomendación del Consejo de 2012 sobre la validación, que establece la fecha límite de 1018, debe ayudar a fortalecer este vínculo.

La mayor parte de los marcos nacionales de cualificaciones utilizan como punto de referencia las cualificaciones reguladas y concedidas por las autoridades nacionales, por ejemplo los Ministerios de Educación y Trabajo en España. CEDEFOP observa que en los últimos años los países han prestado mucha más atención a las cualificaciones externas, concedidas por el sector privado y no formal. La propuesta es abrir espacios para integrar esas cualificaciones para aumentar la transparencia general y fortalecer los vínculos entre la educación y formación inicial con la formación continuada de las empresas. Y además, garantizar la calidad de las cualificaciones concedidas por proveedores privados.

Entre septiembre de 2009 y noviembre de 2014, 26 países han presentado informes de resultados que muestran que sus marcos nacionales están en coherencia con el MEC, y se espera que el resto lo haga durante 2015, entre ellos España. CEDEFOP insiste que pese al retraso, el proceso ha tenido éxito porque los países han intentado activamente cumplir los objetivos de la Recomendación del MEC. Los métodos de trabajo del grupo consultivo del MEC también han contribuido a aumentar la confianza mutua pero subsisten los desafíos, como por ejemplo, los informes nacionales que por lo general no ofrecen información sobre cómo se han tomado las decisiones para atribuir niveles a cualificaciones o a tipos de cualificaciones. 

A veces no está claro que cualificaciones se incluyen o no en un Marco Nacional de cualificaciones. En muchos casos, los informes no describen cómo se relacionan entre sí los distintos aspectos de la equiparación; por ejemplo, si la garantía de la calidad permite un cambio hacia un enfoque de resultados de aprendizaje y al establecimiento de niveles de cualificaciones, y de que manera lo consigue. Por último, esos informes se tienen que actualizar continuamente.

Por último, el inventario global de los marcos nacionales de cualificaciones publicado conjuntamente por CEDEFOP, ETF y la UNESCO 2013-2014 cubre actualmente más de 140 marcos nacionales, la mayoría elaborados en la década pasada. La UNESCO en particular reconoce que los marcos de cualificaciones pueden ayudar a promover la cooperación internacional en materia de cualificaciones.

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