Aspectos clave de la evolución del mercado laboral en abril 2019

AFEMCUAL considera que antes de valorar los resultados del mercado laboral durante el pasado mes de abril, es conveniente tener en cuenta la perspectiva histórica para determinar las tendencias.
El crecimiento del empleo se ha venido ralentizando de forma continua desde mediados de 2017. A pesar de los buenos resultados, la tendencia se ha mantenido en abril pasado, con la tasa anual situada en un 2,95%, a distancia del 3,79% de abril de 2017. En el curso de dos años, la diferencia de casi 1 punto menos de la tasa implica que el crecimiento del empleo ha perdido ímpetu, que el mercado de trabajo empieza a mostrar síntomas de fatiga, de modo que en los últimos meses se ha estabilizado en torno al 3%.
En todo caso, un crecimiento más intenso que el registrado por el PIB, que según el INE ha sido del 2,4% en el primer trimestre de 2019. Este resultado no se puede considerar negativo, a pesar de su incidencia sobre la productividad general de la economía, pero exige una reflexión sobre el alcance y agotamiento de las medidas de la reforma laboral, así como la necesidad de dar un nuevo impulso a la corrección de los desequilibrios del mercado de trabajo, que aún persisten.
Particularmente, la tasa de desempleo ofrecida por la EPA para el primer trimestre fue del 14,7%, dos puntos menos que en el mismo período de 2018. La estimada en abril con los datos de afiliación y paro registrado, un 14,9% ha experimentado un proceso de ralentización de su reducción. 
Entre el primer trimestre de 2015 y el mismo período de 2017, la tasa cayó en 5 puntos, mientras que entre dicho período y el primero de 2019 tan solo lo ha hecho en 2 puntos, y ya se plantea un posible escenario de la tasa NAIRU, que limita su descenso si no se acepta un despegue de la inflación.
Desde el punto de vista sectorial, llama la atención el parón sufrido el pasado mes de abril por el empleo en la construcción. Este sector, que en 2018 había sido el segundo más dinámico detrás de la hostelería, con más de 12.000 puestos, este año estanca sus cifras, con 3.852 empleos, que suponen poco más del 0,44% con respecto a marzo. Si bien, en tasa anual, con un 8,97% se muestra expansivo, solo que esa misma tasa el pasado año se situaba por encima del 12%.
En relación con la dinámica del empleo por género, hasta el pasado abril se refuerza el crecimiento de la ocupación de las mujeres, un 3,17% con respecto al año anterior, y más que los hombres, con tan solo un 2,77%, situación que se ha venido manteniendo desde abril del año pasado, y que ha permitido al empleo de la mujer alcanzar 8.939.333, la cifra más elevada de la serie histórica. No obstante, las mujeres en desempleo aventajan en términos absolutos a los hombres en esta situación, 1.864.858 frente a 1.298.708; además, la reducción del desempleo de los hombres, -7,17% es claramente superior al de las mujeres, -3,72%.
El empleo de extranjeros ha vuelto a intensificarse en los cuatro primeros meses de 2019, con un aumento del 8% respecto al mismo mes del año anterior. De manera significativa, los autónomos extranjeros crecen un 7,5%, mientras que los españoles lo hacen solo en un 0,8%. Tendencias que se sostienen en la distinta evolución experimentada por la población activa, que en el caso de los extranjeros aumenta un 6% en tasa anual, mientras que en el caso de los españoles apenas alcanza un 1,6%.
Otro indicador que ralentiza su crecimiento, y al tiempo se desequilibra, es la contratación. Con respecto a marzo pasado se produce un aumento del 3,42%, pero en datos anuales, desciende un 0,42%. El desequilibrio viene motivado porque la reducción afecta en mayor medida a los contratos indefinidos, con un descenso del 7,75% que a los temporales con un modesto aumento del 0,46%. 
En los cuatro primeros meses de 2018 se habían firmado 730.359 contratos indefinidos, mientras que en 2019 la cifra se ha situado en 704.846, por debajo. Por el contrario, los temporales pasaron de 5,9 millones a 6,2 millones en el mismo período.
Buenas noticias llegan de los contratos en formación, que alcanzaron un crecimiento del 7,93% con respecto a marzo y del 29,55% con relación a abril del pasado año. No obstante, las cifras absolutas siguen siendo muy bajas, con tan solo 3.770 contratos, claramente por debajo de los contratos en prácticas, que llegaron a 5.074 en abril pasado.

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