Febrero trae malas noticias para el mercado laboral

¿Está cambiando la coyuntura del mercado de trabajo?
A lo largo de los últimos años, el mercado laboral en España ha experimentado ajustes muy importantes para corregir los intensos desequilibrios provocados por la crisis que comenzó en 2008. La reforma laboral de 2014 tuvo mucho que ver con ese pasillo de corrección de los indicadores que si bien ha sido lento, no ha dejado de avanzar año tras año.
Sin embargo, hay varios datos que apuntan a que la coyuntura del mercado laboral está cambiando de forma radical en estos primeros meses de 2019.
En esta breve nota AFEMCUAL explora algunos de ellos.
En primer lugar, la reducción del desempleo en términos anuales es cada vez menor. El Gráfico 1 muestra los descensos del nivel de desempleo registrado como si el año finalizase en febrero, a lo largo de los últimos seis ejercicios.
Es evidente que el proceso de reducción del paro se ha desacelerado y de la cifra de 402.117 de 2017, se ha pasado a los 181.208 de este febrero pasado, lo que supone un 55% menos de personas que dejan el desempleo. La fuerza del proceso de reducción del paro ha ido agotándose en los dos últimos años, siendo más intensa en los 12 meses transcurridos desde febrero de 2018.

Gráfico 1.- Evolución del descenso del desempleo
 


 En segundo lugar, la actual coyuntura que acaba de comenzar confirma que el desempleo de los más jóvenes se reduce en menor medida que el de la media de la población.
En febrero pasado, la reducción del desempleo de los jóvenes menores de 25 años se situó en tasa anual un -2,8%, sensiblemente inferior a la del conjunto de la población, que fue del 5,22%.
Como se observa en el Gráfico 2, la reducción del paro de los más jóvenes es más intensa que la media de la población hasta 2018, y es a partir de ese ejercicio cuando se invierten los porcentajes. Y además, con gran rapidez, por cuanto a finales de 2018 el paro de los jóvenes se reducía a una tasa anual del 8% en media, dos puntos por encima de la tasa total. En ese sentido, es evidente que los cambios en la normativa del salario mínimo han podido actuar de forma muy rápida e intensa sobre el empleo juvenil lastrando su crecimiento y actuando de forma negativa en la coyuntura.
Tercero, la contratación indefinida se frena de forma brusca. En febrero, los contratos indefinidos cayeron un 6,98% con respecto a enero, e incluso el descenso con relación al año anterior quedó situado en el 3,21%. Datos que no se observaban desde hacía bastante tiempo y que rompen con la dinámica positiva de la contratación indefinida, con un incremento de la temporalidad.
Además, en febrero, los contratos temporales descienden en un 16,37% y su crecimiento anual, 2,2% es lo que explica el modesto avance de la contratación total acumulada 1,59%.


Gráfico 2.- Reducción del desempleo por grupos de edad
 
Cuarto, los contratos formativos se hunden de forma estrepitosa en el mes de febrero. Su cifra total, 8.416 apenas representa el 0,6% de la contratación temporal total, y con un descenso del 31,96% con respecto al mismo período del año anterior, confirman que su utilización por las empresas no está siendo la deseable.
En concreto, el contrato para la formación, con apenas 2.389 unidades, disminuye en términos anuales un 49,48% lo que debería obligar a una revisión de su normativa para facilitar el acceso de los más jóvenes a estas oportunidades de aprendizaje e inserción laboral.
¿Cabe suponer que esta tendencia continúe en los próximos meses?



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