Trends shaping education 2019

La OCDE ha dejado bien claro que en nuestro mundo, sometido a cambios tecnológicos acelerados, la educación no puede preparar para el futuro utilizando solamente las lecciones del pasado. Por el contrario, los sistemas educativos de la mayoría de países tienen que realizar un gran esfuerzo para adaptarse a esos cambios, lo que exige unas políticas responsables que estimulen cualquier oportunidad de aprendizaje y educación. El simposio online celebrado hoy, 21 de enero, con la participación de Andreas Schleicher OECD, Hon. Dr Matthew Prempeh, Ministro de Educación de Ghana, Sonia Livingstone, LSE profesor y especialista en seguridad en internet y la asistente del director general de educación UNESCO, Stefania Giannini.

Este panel ha llevado a AFEMCUAL a promover la traducción, en esta entrada del blog, de algunas de las cuestiones que se han tratado, en particular, las tendencias de educación, que igualmente se recogen en el informe “Trends shaping education 2019”.

En el documento y el referido panel, se han identificado las megatendencias siguientes:

Globalización. En el curso de los próximos diez años, la mayoría de la población mundial pertenecerá a la clase media, una tendencia dirigida desde China e India, que aportarán entre ambos el 90% de los entrantes a las clases medias. Esta tendencia no solo presionará a los gobiernos para proporcionar una mejor educación a la población, sino que va a situar unas mayores expectativas sobre la educación por parte de consumidores más exigentes.

En los países de la OCDE esta presión va a recaer principalmente en la enseñanza universitaria que tendrá que adaptarse para facilitar a los egresados mayores posibilidades de movilidad en el mercado laboral. En particular, la creciente movilidad internacional que tendrá que integrar a estudiantes procedentes de distintos sistemas. La heterogeneidad social en las clases es un rasgo que aumentará en los próximos 5-10 años. Y ello no debe afectar de forma negativa la igualdad de oportunidades, que es la base del progreso social.

Digitalización. En 2017 tres de cada cuatro usuarios de internet todos los días, tienen edades entre 16 y 74 años, tanto si lo hacen por motivos laborales, en horario nocturno, por entretenimiento o para cualquier tipo de actividad online que se traslada al entorno offline. Y la realidad es que los resultados de PISA muestran que la dedicar más tiempo a la educación online en las escuelas por parte de los alumnos no significa un traslado automática esa mejora de la educación. De hecho, el uso intensivo de internet en las escuelas está asociado a un bajo nivel de resultados académicos de los alumnos.

La educación se encuentra por detrás de la curva de digitalización. Tiene que hacer mucho más para sacar ventaja de los instrumentos y potencialidades de las nuevas tecnologías, al tiempo que da solución a las preocupaciones relativas a una utilización inadecuada de las mismas, bajo la fórmula de seguridad de datos y de ciberbullying, entre otras. En 2018 el número de datos robados o hackeados ha alcanzado la cifra más elevada en un solo años, y la necesidad de expertos en ciberseguridad no para de crecer. Sin embargo, el sistema educativo tienen dificultades para animar a los estudiantes, especialmente chicas y determinadas minorías, a participar en las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). De ese modo, el dilema de la educación es que las materias que son fáciles de enseñar y aprender, son también las que más fácilmente se pueden digitalizar, automatizar y descentralizar.


Envejecimiento. En los últimos 45 años, la esperanza de vida al nacer en todos los países de la OCDE se sitúa en torno 70 a 80 años, y la proporción de personas de 65 años y mayores se espera que aumente de forma significativa. Los trabajadores de mayor edad afrontarán inseguridad en el mercado laboral y presiones crecientes para participar en oportunidades de cualificación y recualificación de alta calidad. Sin embargo, las ofertas de formación a lo largo de la vida en la mayoría de países parecen amplificar, no moderar, las deficiencias de la educación inicial.
Esta no es solo una preocupación para el mercado de trabajo. En un mundo en que el número de lectores de prensa online aumenta un 40% en la media de países de la OCDE, existe una necesidad creciente de alfabetización digital y pensamiento crítico, no solo relativa a los alumnos y estudiantes. Sin embargo, en muchos países los adultos adquieren habilidades inadecuadas para gestionar información digital compleja. Los gobiernos, y los empresarios, tienen que atender seriamente a este tipo de problemas y ofrecer educación a lo largo de la vida y accesible.

Unas tendencias que ya se encuentran, en buena medida, presentes entre nosotros, y que obligará a los gobiernos, las empresas y las sociedades a afrontar retos de una dimensión muy importante para que la educación continúe cumpliendo de forma efectiva el importante papel que le corresponde.
El informe está disponible en Informe de las megatrends.

Traducción libre. AFEMCUAL.

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