Un Acuerdo Estratégico por la Formación Profesional

Es sin duda una buena noticia y en AFEMCUAL no lo vamos a negar.

En el comienzo del curso escolar, el gobierno ha anunciado un Acuerdo Estratégico por la Formación Profesional con patronal y sindicatos. La verdad es que hemos perdido la cuenta del número de acuerdos, convenios y demás iniciativas relacionadas con la materia, pero siendo optimistas, vemos con buenos ojos cualquier apuesta por una modalidad del sistema educativo y formativo que necesita el máximo apoyo social.

En esencia, el Acuerdo Estratégico que se pretende impulsar tiene como objetivo la adaptación de estas enseñanzas a los cambios y demandas de la nueva economía y del tejido productivo español, en línea con las propuestas esbozadas por la ministra al comienzo de la legislatura, iniciativas que ya se han venido desarrollando por la Fundación Estatal para la formación en el Empleo, Fundae, que se ha anticipado a este Acuerdo.

El presidente de gobierno ha señalado la voluntad del ejecutivo “de dar un impulso estratégico rápido y urgente a todo el sistema de FP como pieza clave para garantizar la fortaleza competitiva y la mejora de la empleabilidad en España”. Y esto se pretende conseguir con “la colaboración entre todos los actores implicados para potenciar la FP en España, superando sus debilidades y potenciando sus fortalezas”, de cara a optimizar los esfuerzos. Tal y como se señala en la nota informativa difundida por el ministerio, “la reunión ha servido para iniciar una gran alianza de país por la modernización de la Formación Profesional con el fin de contribuir al crecimiento económico con cohesión social y empleo digno”. Desde la aprobación de la Ley 5/2002 de 19 de junio de las Cualificaciones y la Formación Profesional no se había observado tal grado de acuerdo y unanimidad en la apuesta por la FP.

En AFEMCUAL nos sorprenden varias cuestiones relacionadas con esta reunión.

La primera es la ausencia del Ministerio de Trabajo. Parece que será Educación el ministerio encargado de “abrir un escenario de trabajo compartido para que las empresas y los agentes sociales sean protagonistas directos de una Formación Profesional más moderna e innovadora, tal y como merece este país”. La exclusión de Trabajo, que cuenta con las competencias de la formación profesional para el empleo y un marco consolidado de relaciones con los agentes sociales, parece sorprendente al dejar en manos de Educación el planteamiento de “corresponsabilidad e implicación que desea la ministra para España: un país sin una FP de calidad es un país sin futuro”. Una apuesta cuyo resultado parece cuando menos problemático.

La ausencia de Trabajo contrasta con el papel que se pretende otorgar al Instituto Nacional de Cualificaciones INCUAL, en el diseño del sistema que permita agilizar el ajuste entre la oferta y la demanda de cualificaciones a corto y medio plazo, haciendo partícipes a las empresas y a los sectores productivos. Para ello, y en esto estamos a favor, se quiere potenciar el Observatorio del INCUAL, donde residen estas competencias prospectivas directamente relacionadas con el ámbito productivo y empresarial. Ya era hora que este organismo recibiera un impulso para desarrollar la importante labor que tiene encargada, que no es otra que velar por el ajuste de la formación al empleo. Por otra parte, se pretende que los agentes sociales intervengan en el diseño de los nuevos títulos de FP que sirvan para ofrecer respuesta a las necesidades de capital humano que requiere el mercado laboral, lo que se ha venido realizando cada vez que se aprobaban títulos o certificados mediante las pruebas de contraste externo.

El Acuerdo supone para el gobierno “el compromiso a simplificar los mecanismos de diseño y la actualización de las nuevas titulaciones para que estén disponibles a tiempo con el fin de dar una respuesta rápida y eficaz a las necesidades de los tejidos productivos de cada territorio. Además, se compromete a impulsar la Formación Profesional reforzando sus tendencias positivas y dando la respuesta adecuada a los desafíos que plantea la industria 4.0 y la nueva economía”. Conviene tener en cuenta que este acuerdo, para ser llevado a la práctica, deberá ir acompañado, previsiblemente, de cambios en la metodología de trabajo del INCUAL y en los procesos establecidos por Real Decreto para la actualización de las cualificaciones.

El Acuerdo igualmente “propone a los agentes sociales que participen en la formación y actualización del profesorado, mediante estancias en empresas, y que velen por garantizar la calidad de las estancias formativas de los alumnos y alumnas en las empresas”, una tarea que ya vienen realizando en la actualidad con la formación de tutores de la FP en lo relativo a la Formación en Centros de Trabajo.

La reunión del gobierno con los agentes económicos y sociales ha coincidido con datos muy positivos en la evolución de la matrícula de FP, que a lo largo de la última década (2007-2017) ha crecido un 71%, lo que refleja una tendencia muy favorable. En el curso 2016-2017, 800.000 alumnos se matricularon en todas las modalidades de FP (básica, media y superior), frente a los 687.000 matriculados en Bachillerato produciéndose el primer sorpasso entre las dos modalidades formativas que sirven de pasarela hacia la educación superior y al mundo laboral.

En la reunión igualmente se abordaron algunos retos de la Formación Profesional, como la baja proporción de jóvenes entre 15 y 19 años matriculados en programas esta modalidad del sistema educativo, en comparación con los países de la OCDE (12% frente al 25%). Todo ello, a pesar de que aquellos que tienen una titulación de FP presentan una tasa de ocupación del 74%, frente al 63% de los que solo tienen una titulación general.

Además, y de forma especial por su importancia, en la reunión se ha abordado que el 46% de la población activa española carece de acreditación profesional pese a su experiencia laboral. Superar este desafío también constituye un objetivo para el Gobierno y los agentes sociales desplegando los dispositivos de evaluación reconocimiento y acreditación de la competencia; así como la creación de un sistema integrado de orientación profesional.

Por último, el gobierno anunció su intención de “impulsar la potenciación de la FP Dual (modalidad que combina la formación teórica práctica recibida en un centro educativo con la actividad práctica en un centro de trabajo), que en estos momentos no llega a representar el 2,5% del total de alumnos de Formación Profesional, definiendo un marco flexible para las distintas realidades de los tejidos productivos de cada territorio”. AFEMCUAL coincide en que aquí si que existe un gran recorrido por delante, si bien es cierto que existen numerosas iniciativas de la sociedad civil en favor de la FP Dual que anticipan su crecimiento y éxito progresivo.

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