¿Qué está pasando con los contratos para la formación?

En esta breve nota AFEMCUAL pasa revista al comportamiento del contrato de formación y aprendizaje, la modalidad que proporciona a la Formación Profesional Dual un marco jurídico en la legislación laboral. Se puede firmar cuando se cumplen las siguientes condiciones:
  • Carecer de una cualificación para realizar contrato en prácticas.
  • Contar con una edad entre 16 y 25 años, aunque se ha ampliado hasta los 30 mientras que el desempleo no descienda del 15%.
  • No se establece límite de edad para personas con discapacidad, riesgo de exclusión social o programas de empleo-formación.
Este es un tipo de contrato pensado para las empresas que deseen contratar al segmento más joven de la población activa. Se encuentra muy bonificado (100% de la cotización a la seguridad social en empresas que cuentan menos de 250 empleados), sin embargo, los datos señalan que, al menos de momento, no ha servido para dar entrada en el mercado laboral a los alumnos de la Formación Profesional Dual.

Según datos del SEPE, los contratos de formación pasaron de una media de 9.000 en 2013 a 14.000 en 2015. Una dinámica que se consideró favorable. Sin embargo, durante 2016 la media se sitúa en torno a 3.000 contratos por esa modalidad, con un descenso superior al 80% en relación al año anterior. Este año, los contratos para la formación apenas alcanzan el 0,2% de los contratos temporales firmados, frente al 0,82% registrado en 2013. En el mismo período, los contratos en prácticas han registrado una evolución distinta, pasando de una media de 3.000 a los 7.000 de este año.

Se ha intentado ofrecer una explicación a este proceso. En principio, las empresas se muestran poco favorables a establecer una relación laboral con los alumnos procedentes de la FP Dual, por cuanto supone asumir obligaciones para las que no se encuentran preparadas, al menos de momento. La mayor parte de las empresas opta por conceder a los alumnos en estos procesos de aprendizaje algún tipo de becas o gratificaciones en especie, como más formación o cursos de idiomas. Asu vez, la administración concede becas de transporte cuando se solicitan.

En cualquier caso, las cifras no son positivas. Sin embargo, la formación dual es un modelo de aprendizaje en el puesto de trabajo que suministra a las empresas personal entrenado y formado en sus procesos productivos, en la amplia mayoría de actividades y sectores. Además, las bajas cifras de paro juvenil en aquellos países europeos que más han apostado por la FP Dual indica que este modelo ha permitido mejorar la transición de la escuela al mundo laboral, situando el paro juvenil en datos mínimos en esos países. AFEMCUAL entiende que existen numerosas oportunidades para mejorar la implantación de la FP Dual en España, siempre que se adapte a las características de nuestro mercado laboral.

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